domingo, 10 de febrero de 2013

Mejor

Pues eso, hoy me sentí mucho mejor, con mucho más control. Atrás quedó la comilona del sábado, y hasta perdí peso. Me siento tan bien cuando veo que los números descienden. Ya estoy en 52, y espero estar en 50.6 (al menos) para el viernes, y de ser así bien me premiaré con unos zapatos nuevos o algo (haré que todo el trabajo me valga de algo).

Quiero seguir sintiéndome bien, aunque sé que es difícil, y no me extrañaría si en un rato más me vuelven las ganas de llorar... Es triste decirlo, pero ya me acostumbré a eso, al interminable carrusel de emociones... Y lo más triste de todo es que la costumbre no lo hace para nada más llevadero. Pero bien, eso me vale por ahora, aprovecharé al máximo mis momentos de felicidad, porque sé que duran poco.

Ya mañana por la mañana empiezo con el trabajo nuevamente, y eso me tiene bien. Sé que cuando trabajo me controlo más, y también bajo de peso más rápido por toda la energía que trabajar me significa. Además me gusta tener algo que hacer.

Y bien, pues eso es todo. Espero que mi ánimo no decaiga tan pronto, porque me gusta sentirme feliz (¿y a quién no?). Saludos y espero que estén todas muy bien. :)

sábado, 9 de febrero de 2013

Falling

Me siento mal, de nuevo. Ayer volví a mi casa y mi hermana le dijo a mi papá que me había pesado y que estaba en los 53.2 kg (400 g menos que el día anterior, algo es algo), y hubiesen visto su cara de desagrado y desaprobación al decir "¿tantos kilos?". Me sentí tan mal, es decir, yo ya sé que estoy gorda, no necesito que él también me lo diga. Además no lo entiendo, cuando estaba más delgada me decía todos los días que tenía que dejar de adelgazar porque ya estaba en los huesos, y ahora que le hice caso (porque fue por él que empecé a comer más) me trata de gorda...

Para colmo hoy comí demasiado. Desperté decidida a no comer más que un durazno y una barra de cereal, pero a la hora de almuerzo mi hermana preparó ensalada de tomate y de cebolla, y decidí que eso no me haría daño, que de hecho, me harían bien. Hasta ahí todo ok, pero junto con las ensaladas preparó papas fritas, y aunque me negué a comerlas en ese momento, al rato comí igual. Luego de comer las papas fritas decidí que este sería un día perdido, y que solo lo recuperaría haciendo elíptica más tarde. Pero todo fue de mal en peor, luego comí pan y un dulce de maní (el puro dulce tenía 121 kcal), además de 4 galletas de avena-muesli (181 kcal en total) y mi barra de cereal (85 kcal). Me sentí tan mal después de comer todo eso, solo quería llorar, y tal vez recurrir a mi cuchilla. Pero mi hermana llegó justo a tiempo y me invitó a venir a la casa de una amiga. Primero le dije que no, pero luego lo pensé y decidí venir para poder a entrar a internet a escribir esto y ver algunas cosas, para sentirme mejor.

Lo más probable es que por la noche llore y me corte igual, pero haré lo posible para que no sea así. Llorar está bien, lo necesito. Pero no quiero cortarme, llevo mucho tiempo sin hacerlo y mis cicatrices ya están por sanar (la mayoría), así que espero tener más fuerza de voluntad más tarde y decirle que no a mi brillante y filosa amiga...

 Bueno, eso es todo. Por ahora trataré de no llorar hasta la noche, cuando esté en la tranquilidad de mi habitación y nadie se pueda dar cuenta.

jueves, 7 de febrero de 2013

- 1 kg

No podría estar más feliz. Hoy me enfrenté a la báscula, asustada y preocupada por lo que podría decirme, pero ahora estoy contentísima. Me sorprendí tanto al ver que bajé un kilo, ¡pasé de los 54.6 a los 53.6 en 3 días! Y la verdad no entiendo muy bien qué hice, si he pasado todos los días comiendo como puerca... Seguramente es por el trabajo. No puedo evitar pensar que si no hubiese comido tanta porquería sería más de 1 kg, pero eso no me quita la felicidad. Ahora estoy cuidando la dieta de nuevo, y voy súper bien, no pienso decaer ahora. Hace un rato almorcé, comí poco y tomé mucha agua, pero aún así me siento como un globo, ¿debería recurrir a Mia? No lo quiero hacer, hace tanto tiempo que no lo hago que siento que sería un desperdicio volver a ella ahora... Me asusta un poco que pueda dominarme. Por ahora Ana es todo lo que necesito. 1 kg menos, 10 kg faltantes, ¡no voy a fallar! Esta vez sí lo voy a lograr.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Un nuevo comienzo

Me había abstenido de la idea de crear un blog durante mucho tiempo. Razones tenía muchas: no entiendo bien el funcionamiento, no tengo internet en casa, no tengo mucho que aportar, etc... Pero finalmente me decidí, porque creo que puede ser lo que me hace falta en este momento. No entiendo bien qué rumbo está tomando mi vida, ya no puedo distinguir entre lo que quiero y lo que no. La ansiedad se apodera de mí con más frecuencia que antes, me siento como un monstruo que devora todo a su paso para luego arrepentirse y lamentarse en silencio. ¿Qué puedo hacer?. Me siento mal, insuficiente. Y para colmo, he alcanzado el peso más alto en mucho tiempo: 54.6 kilos. ¿Qué hice mal?. Bueno, no saco nada con preguntar qué fue lo que hice mal, porque lo sé, pero... ¿Qué me llevó a eso?. Ya ni siquiera me siento capaz de hacer un cambio. A ratos me detesto, y a ratos me doy igual. Solo quiero recuperar el control y volver a lo que solía ser, pero cada vez se me hace más difícil. Necesito y quiero apoyo, pero no sé dónde encontrarlo. Por ahora intentaré mantener mi mente ocupada y no acercarme a la despensa, pero me asusta no poder lograrlo.